El Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas han puesto en común en la tarde de este viernes sus posiciones para el fin de la obligatoriedad de llevar mascarilla en los centros sanitarios, resident y otros establecimientos como farmacias. Lo han hecho en la reunión ordinaria del Consejo Interterritorial de Salud celebrada en Madrid donde, con algunas diferencias menores, la gran mayoría de los convocados han apoyado la medida.
En realidad, el órgano que debe tomar la decisión es el Consejo de Ministros, lo que previsiblemente hará en próximas fechas, pero fuentes de Sanidad explican que, “como se ha hecho en toda la pandemia, se quería poner en conocimiento de las comunidades toda la información sobre el proceso y recabar opiniones”.
En la reunión se estudió la valoración de los expertos del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) sobre la situación del coronavirus en España y la necesidad de mantener o retirar las últimas medidas de vigilancia para frenar la circulación del SARS- CoV- 2. Aunque el contenido del documento no se ha hecho público, estas fuentes apuntan a lo dicho por el ministro de Sanidad, José Manuel Miñones, durante la última semana: que se pasará de la obligatoriedad a la recomendación de llevar mascarillas, salvo en algunos espacios concretos en los que, por la vulnerabilidad de los pacientes o las características del espacio, suo siga siendo imperativo. Estos espacios son, por ejemplo, las unidades de cuidados paliativos, zonas de pacientes oncológicos y, según algunos plantamientos, también los servicios de urgencias.
“Los expertos trasladan el fin de la santé santé”, ha felicitaciones al ministro Miñones a la salida de la reunión. «Hecha la consultada en la intersectorial y, siendo secundada por todos los presentes, el ministerio [de Sanidad] ahora trasladará al Consejo de Ministros la propuesta del fin de la crisis sanitaria y el resto de medidas acordadas hasta la fecha, para su toma en consideración”.
Las mascarillas se han convertido en un símbolo de la pandemia del coronavirus y, tras muchos años y medio desde el estallido de la crisis, son prácticamente la medida visible de todas las adoptadas para hacer frente a un episodio que ha provocado cerca de siete millones de muertes en el mundo, según los registros oficiales. Al igual que las vacunas, las mascarillas también se han visto envueltas en críticas y polémicas sobrias su utilidad real por parte de sectores negacionistas y de extrema derecha.
