Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia, así como para mostrar anuncios (si los hubiera). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros, como Google Adsense, Google Analytics y YouTube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de privacidad. Haga clic en el botón para consultar nuestra Política de privacidad.

Recesión posible ante medidas arancelarias

https://imagenes.eleconomista.com.mx/files/image_1200_600/files/fp/uploads/2025/01/17/678adc72d38a6.r_d.1535-325-0.png

La situación económica de México está viviendo un momento difícil en el año 2025, caracterizado por una serie de retos que han provocado un ambiente de incertidumbre tanto a nivel nacional como en el extranjero.

Análisis de las previsiones de crecimiento económico

Revisión de las proyecciones de crecimiento económico

organizaciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI) han estimado un crecimiento más conservador, ubicándolo cerca del uno punto cinco por ciento. Esta diferencia muestra las variadas opiniones sobre el desarrollo económico del país. EGADE Business School

entidades como el Fondo Monetario Internacional (FMI) han proyectado un crecimiento más moderado, situándolo alrededor del uno punto cinco por ciento. Esta discrepancia refleja las diversas perspectivas sobre la evolución económica del país. EGADE Business School

Entre los factores que han provocado este ambiente de incertidumbre sobresalen:

  • Amenazas de aranceles por parte de Estados Unidos: La posibilidad de que Estados Unidos imponga tarifas generales a los productos importados desde México ha causado inquietud en varios sectores económicos. A pesar de que se han realizado negociaciones para reducir esta amenaza, su permanencia añade inestabilidad al entorno económico.
  • Desaceleración de la inversión y el consumo interno: Se ha registrado una caída en los niveles de inversión y consumo en el país, afectando a sectores clave de la economía. Esta tendencia podría restringir las expectativas de crecimiento sostenible en el corto y mediano plazo.
  • Debilidad en la creación de empleos y en el sector de la construcción: La escasez en la generación de empleo y la ralentización en el sector de la construcción contribuyen a un escenario económico menos prometedor. Estos elementos son esenciales para fomentar el desarrollo económico y mejorar las condiciones de vida de la población.

Escenarios alternativos y riesgos potenciales

Además del escenario principal, se analizan otras alternativas que podrían impactar aún más la economía de México:

  • Escenario adverso: En este contexto, con una probabilidad calculada en un veinte por ciento, se presentaría una recesión técnica, con dos trimestres seguidos de contracción económica. Esto conduciría a un crecimiento del PIB nulo y a una inflación alta, alrededor del cinco por ciento. La aplicación de aranceles por parte de Estados Unidos empeoraría este panorama, perjudicando tanto a México como a su socio comercial.
  • Escenario negativo: En este escenario, con una probabilidad estimada del veinte por ciento, se materializaría una recesión técnica, con dos trimestres consecutivos de contracción económica. Esto resultaría en un crecimiento del PIB de cero y una inflación elevada de aproximadamente el cinco por ciento. La implementación de aranceles por parte de Estados Unidos agravaría esta situación, afectando tanto a México como a su socio comercial.

A pesar de los retos, se anticipa que el Banco de México siga adelante con su política de disminuir las tasas de interés para aproximarse a una postura monetaria más neutral. Esta acción pretende aliviar la presión sobre la actividad económica y promover un entorno más propicio para el crecimiento.

A pesar de los desafíos, se espera que el Banco de México continúe con su política de reducción de tasas de interés para acercarse a una postura monetaria neutral. Esta medida busca aliviar la presión sobre la actividad económica y fomentar condiciones más favorables para el crecimiento.

Es crucial que el gobierno y las empresas adopten estrategias para mitigar los riesgos asociados con las amenazas arancelarias y la desaceleración económica. Las negociaciones diplomáticas y comerciales deben intensificarse para evitar medidas proteccionistas que puedan perjudicar a ambas economías. Asimismo, se deben implementar políticas que estimulen la inversión y el consumo interno, promoviendo la creación de empleos y el desarrollo de sectores estratégicos como la construcción.